Las bibliotecas se expanden y también funcionan como plataformas de aprendizaje

Las bibliotecas públicas siempre han contribuido al desarrollo económico local a través de los servicios tradicionales, tales como el acceso a oportunidades de educación y la formación, la búsqueda de patentes, talleres de redacción de currículum y búsqueda de empleo. Sin embargo, ahora con un renovado énfasis en las alianzas y experiencias, ofrecen oportunidades para la expansión de los servicios orientados al aprendizaje y al desarrollo económico de sus comunidades. Para ello las bibliotecas públicas deben ser socios esenciales para los individuos, grupos, empresas y gobiernos, y en general para la propia sociedad, y los bibliotecarios los facilitadotes y dinamizadores de estos servicios.

social-learning

Los avances tecnológicos están impulsando un paisaje global cada vez más interconectado, lo que contribuye a un cambio muy acelerado en casi todos los aspectos de la vida, desde lo político, económico y social a lo ambiental. Los sistemas de comunicación más rápidos y un mejor acceso en todos los países a la información contribuyen a la vinculación, las economías y los negocios en formas mucho más complejas de lo que nunca antes se había concebido.

Contrariamente esta interdependencia a escala global incrementa a su vez los riesgos de lo que se ha denominado “”Brecha digital””, que conlleva consecuencias sociales que se traducen en un aumento de la desigualdad y la fragilidad social. En este contexto las bibliotecas representan una estrategia sumamente importante de cara a la mitigación de esos riesgos, pero para ello las bibliotecas y los bibliotecarios deben ser ágiles, creativos, centrarse en el usuario y sus necesidades, y sobre todo implicarse en el aprendizaje.

A medida que disponemos de más información en formatos digitales, las bibliotecas públicas dispondrán de menos material tangible en sus colecciones, ya que los usuarios de la biblioteca podrán acceder a la información digital dondequiera que estén sin tener que desplazarse a la biblioteca. Por ello la biblioteca como espacio físico cada vez será menos un lugar para que los ciudadanos lleven libros en préstamo y más un lugar donde los ciudadanos participan en construir sus identidades personales y ciudadanas; tal como afirmo el director de ALA “La biblioteca de hoy y del futuro se define más por lo que proporcionan los bibliotecarios a los usuarios que por lo que contiene”. Por ello ahora muchas bibliotecas ya están experimentando con la expansión de sus servicios, más orientados al desarrollo económico y comunitario a través de nuevos conceptos como placemarking y los makerspaces.

Hace poco surgió una controversia en la Greece Public Library sobre una decisión de la biblioteca de la ciudad de servir de lugar para intercambio de libros usados dentro de su amada biblioteca, y poner además una tienda de café dentro del local que durante muchos años se sacralizó al libro.

Este tipo de iniciativas se hacen eco, y se están replicando  a nivel nacional e internacional, y las bibliotecas públicas son un ejemplo del esfuerzo para desarrollar y atender el conjunto de demandas que les plantean sus comunidades. Los miembros de los Amigos de la Greece Public Library ven la biblioteca como un lugar privilegiado y como un sitio clave para vender libros usados por decenas de miles de dólares, pero no sólo libros, también muebles y otros extras. De esta manera las bibliotecas se están trasformado en centros sociales de la comunidad, donde las personas entran y hacen de su visita un acto social. Concibiendo la biblioteca como el lugar más adecuado de la comunidad para llevar a cabo cualquier experiencia social.

El objetivo principal de estos servicios es compartir recursos, conocimiento y crear. La labor de la biblioteca en este espacio sería fundamentalmente establecer dinámicas comunitarias, abiertas y participativas que estimulen la creación, el aprendizaje y la creatividad. Esta sería la definición más cercana al  concepto de biblioteca como plataforma ciudadana.

Además las bibliotecas siempre han sido un apoyo a la educación, desde tiempo atrás bibliotecas de todo tipo, públicas, escolares, universitarias, municipales,  han ayudado a complementar la educación y han facilitado el desarrollo personal e igualitario de gentes de todas las edades y condiciones.

La diferencia respecto a la biblioteca de hoy estriba que en el momento actual este papel tiene el potencial de poder ampliarse, ya que las bibliotecas operan en un nuevo entorno que posibilita que puedan generar nuevas formas de conocimiento. En un mundo donde el conocimiento y las habilidades se renuevan con más rapidez que nunca, necesitamos de una formación continuada a través de sistemas que complementen nuestros conocimientos básicos y funcionales.

Aunque pueda parecer algo puramente retórico, un estudio llevado a cabo por Horrigan, John B. en Estados Unidos titulado “”Digital Readiness” (Garmer 2012) pone en evidencia que casi un tercio de los estadounidenses carecen de las habilidades para usar la próxima generación de lo que se ha denominado ““Internet de las cosas““. Por ello en la era del conocimiento podemos encontrar bibliotecas  que ofrecen diplomas y certificaciones, crean y apoyan MOOCs, e imparten cursos de las cuestiones más variopintas, desde cursos de idiomas para emigrantes a conocimientos de informática, talleres para fabricar cosas, programación, creación de empresas y hasta educación financiera, tanto en su formato en línea como de manera presencial las bibliotecas ofrecen programas y recursos que complementan el aprendizaje que proporcionan las escuelas, museos y otros organismos del ecosistema de aprendizaje.

Convirtiéndose la biblioteca en ese tercer espacio de aprendizaje, un espacio donde las ideas se hacen realidad apoyadas por el conocimiento puesto común y el estímulo proporcionados por los demás miembros. La teoría del tercer lugar la acuño el sociólogo Ray Oldemburg en 1989, desde su punto de vista la esfera familiar sería el primer lugar, la escuela o el trabajo el segundo, por lo que la modernidad debe inventar otros lugares alternativo e informales que sustituyan a las antiguas ágoras, mercados o iglesias, que facilitan el aprendizaje y la interacción entre individuos. Este espacio o uno de estos espacios podría ser la biblioteca.

 

Fuente: Infotra WordPress

 

Tags: , , , , , ,

Recent posts in INFORMACION GENERAL

 
 

 
 
 
 
 
 

CALENDARIO

abril 2018
L M X J V S D
« ago    
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
30  
 
 

CATALOGO ON-LINE

  • CONSULTA EL CATÁLOGO BIBLIOGRÁFICO DE LA BIBLIOTECA CENTRAL
 
 

 
 

LA BC EN LAS REDES SOCIALES