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La importancia de las bibliotecas en la era digital

Para pensar el rol de las bibliotecas en esta parte del siglo XXI, es necesario ampliar la idea de lo que la biblioteca es. A decir de Jimmy Wales, fundador de Wikipedia, “el nuevo analfabetismo no es no saber cosas, es no saber usar la información”, en este paradigma de cambio acelerado sin precedentes, las bibliotecas no pueden ser concebidas como espacios estáticos donde solo se depositan libros o se lee en silencio, por el contrario deben imaginarse como centros activos implicados en el aprendizaje de las/los/les estudiantes, que agregan valor a la información que guardan, sino acompañar en el uso de la información digital para acompañar el desarrollo de pensamiento crítico para que la información que trabajan sea lo más exacta, especializada, fiable, objetiva y actualizada que puedan hallar en el universo digital.

En el marco de un encuentro virtual realizado por la Universidad Nacional de Cuyo durante el ASPO sobre las implicancias de la «Alfabetización Informacional en la Educación Superior en tiempos de pandemia», Julio Alonso Arévalo, bibliotecario de la Universidad de Salamanca de la Facultad de Traducción y Documentación; investigador y autor de diversos artículos, libros y reseñas sobre el tema, hizo hincapié en la necesidad de que las bibliotecas diseñen estrategias que aporten valor centrándose en las necesidades del usuario, en el desarrollo de aptitudes que les permitan discernir información y utilizarla de manera ética para crear conocimiento.
Para ello es preciso situarnos en este paradigma de cambio continuo y acelerado sin precedentes, y que se produce motivado por la convergencia de nuevas tecnologías como internet de las cosas, archivos en la nube, realidad virtual, big data e inteligencia artificial.

La confluencia de estas nuevas tecnologías dan lugar a un proceso «revolucionario», denominado aprendizaje automático: «esto quiere decir que las máquinas, a partir de los datos de comportamiento de usuarios y otros datos son capaces de aprender pautas y patrones de comportamiento y avanzar de una manera nunca antes vista», sostuvo Arévalo.

En los últimos quince años el consumo de medios digitales ha tenido un crecimiento exponencial en contrapartida con las bajas de usuarios de televisión o las imprentas, de hecho para la prensa se ha vuelto imprescindible encontrar un nuevo modelo de negocios frente a la baja en el consumo de diarios y revistas físicos. porque «todo está (o pareciera estar) en internet».
Frente a este cambio, el papel de la biblioteca también está obligada a pensar en digital. La situación de pandemia aceleró este proceso; el refuerzo del e learning por el aislamiento social, las nuevas formas de trabajo, el valor de más competencias transversales en las y los profesionales. Entónces ¿qué pueden hacer los bibliotecarios y bibliotecarias hoy en día? «Nuestra tarea debe centrarse en lo que se llama diseño de usuarios o participación de los usuarios. Así las bibliotecas están planteando alternativas para competir mejor en la era digital. La alfabetización está en el corazón de la biblioteca del siglo XXI” sostiene Julio Alonso Arévalo.

LAS BIBLIOTECAS UNIVERSITARIAS
Ahora mismo podemos leer libros en cualquiera de nuestros dispositivos móviles, las bibliotecas universitarias tienen otras actividades además de solo prestar libros, cada vez estas tienden a ser más un puente entre la clase y la carrera futura y juega un papel determinante. Un estudio de ACRL de Bibliotecas de Investigación Americanas sobre la contribución de las bibliotecas al aprendizaje y éxito de los estudiantes, indica que el “uso de la biblioteca aumenta el éxito y la retención del estudiante”. Asimismo sostiene que los programas de colaboración académica y los servicios de la biblioteca mejoran el aprendizaje, y la alfabetización informacional refuerza los resultados educativos.
La Alfabetización lnformacional es el conjunto de competencias que las personas necesitan para participar plenamente en la sociedad del conocimiento. La biblioteca, en ese sentido, es un espacio de participación y de aprendizaje democrático.
Una biblioteca prototípica de la sociedad del conocimiento, tiene dos servicios principales: Por una parte debe ser un soporte para sus comunidades y por otro proporcionar espacios físicos de encuentro de aprendizaje, de comunicación y de trabajo.
A su vez, las nuevas pedagogías están creando nuevas oportunidades para que las bibliotecas se conecten directamente al currículo del estudiante, para ello las bibliotecas tienen que ser ágiles, creativas, centrarse en el usuario y en sus necesidades; y sobre todo implicarse en el aprendizaje.
De este modo la biblioteca se convertirá “en una plataforma objetiva que crean herramientas y servicios en apoyo al empoderamiento del ciudadano y las comunidades”(Amy Garmer – The Aspen Institute).
De estas nuevas pedagogías, se habla de aprendizaje activo. Diversos estudios revelan que las personas vamos perdiendo cada vez más atención incluso se estima que un tiempo de atención activa no excede los veinte minutos. El aprendizaje activo sugiere interrumpir la clase e incorporar un elemento disruptivo que permita al alumno reconectar con el discurso en clase.
Otra nueva pedagogía es el modelo de Aulas invertidas, una metodología que propone que los alumnos estudien y preparen las lecciones fuera de clase, accediendo en casa a los contenidos de las asignaturas para que, posteriormente, sea en el aula donde hagan sus experiencias, trabajos en grupo, analicen ideas, debates. En la educación Superior la implantación de esta metodología resulta clave para la modalidad de educación a distancia.
«Las nuevas generaciones nacidas a partir del 2002, son las llamadas nativos digitales. Sin embargo, a pesar de que realizan un montón de búsquedas en línea, no son expertos en buscar información».
Cualquier persona necesitaría ahora mismo dos tipos de competencias, aquellas específicas que son las que proporcionan los docentes, referidas a las carreras y las competencias transversales, que son competencias genéricas que pueden brindar los bibliotecarios, entre ellas cómo usar la información, como usarla de forma ética, cómo aplicarla, cómo distinguir el buen conocimiento de aquel que es simplemente divulgativo. Las competencias transversales son cada vez más importantes junto con las competencias específicas, de esta manera la Alfabetización Informacional cobra importancia como componente troncal de las competencias profesionales.
Actualmente, el concepto de Alfabetización Informacional ha sido ampliado de manera más específica, considerándosele como “el conjunto de capacidades integradas que abarcan el descubrimiento reflexivo de la información, la compresión y valoración de cómo se produce la información, el uso de la información en la creación de nuevos conocimientos y la participación ética en las comunidades de aprendizaje” (ACRL “Framework for Information Literacy for Higher Education”).

*Webinar dictado por Julio Alonso Arévalo (Responsable de la Biblioteca de Traducción y Documentación de la Universidad de Salamanca y creador del portal “Universo abierto”. Premio Nacional de Investigación por la UNE. Premio mejor Profesional Social Media INFOAWARDS 2019. Creador y editor del repositorio E-LIS. Director del programa de Radio Planeta). Miércoles 27 de mayo – 1030hs (Argentina GMT -3) Organizado por Sistema Integrado de Documentación – Bibliotecas Uncuyo – Secretaría Académica – UNCUYO // Red Interuniversitaria Argentina de Bibliotecas